Mostrando entradas con la etiqueta Santos Templarios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santos Templarios. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de agosto de 2021

¿Lo Sabías?

 


Hay una estatua en la catedral de Milán que representa a San Bartolomé, Santo Templario por excelencia.

Al acercarte a la estatua, te puedes dar cuenta de algo bastante extraño. Tanto el cuerpo como la cara, se ven sumamente demacrados. La cara tiene una expresión de tristeza y el cuerpo se ve muy débil. Y eso, está hecho adrede…

San Bartolomé fue un apóstol de Jesús que aparentemente fue desollado vivo. El artista Marco d´Agrate quiso representar la manera como murió. Lo que ves, es la representación del cuerpo del apóstol completamente sin piel. El detalle está, en que si te fijas aún más, lo que lleva al rededor de su cuerpo no es una túnica. Es su propia piel arrancada.

sábado, 14 de noviembre de 2020

San Durán o Durando.

San Durando-. La vida del santo transcurre en la comarca catalana de La Cerdanya (Girona/Lleida), territorio fronterizo con el Languedoc francés, que, durante las cruzadas contra el catarismo por parte de la Iglesia (siglos XIII y XIV), se convirtió en zona de paso y huída de los cátaros hacia los Pirineos y el Reino de Aragón. San Durán, que corresponde con el caballero templario frey Guillem Durán, fue el autor de una obra condenada por la Iglesia: Rationale seu Enchyridion Divinorum. 

San Durán dedicó todas sus fuerzas a ayudar a los peregrinos y también a los pobres cátaros que se habían salvado de las hogueras y pudieron huir de las horrendas torturas. Los cruzados, al mando de Simón de Montfort, con el respaldo de la Iglesia y el rey de Francia, estaban sembrando el pánico y la muerte de los pueblos, ciudades y aldeas de las fértiles y tranquilas tierras del Languedoc. Este frey templario, desafiando a la Inquisición, facilitó los desplazamientos de estos desdichados hacia el interior del Pirineo catalán, a través del pasillo de Llivia –territorio que, a pesar de los avatares históricos, se ha mantenido hispano-, y del Camí dels bons homes, un sendero iniciático que recorre el norte del actual Parque Natural del Cadí-Moixeró, rodeando la montaña sagrada del Pedraforca, y enlaza poblaciones tan esotéricas como Saldes, Gósol, Gisclareny. Finalmente se instalaba en lugares seguros como Castellbó, Bagá…; o bien los llevaba a villas mucho más lejanas, como Sant Mateu, ciudad donde tuvo su sede el maestre de la Orden de Montesa y donde se conoce la legendaria historia del cátaro Belibaste, quien, huyendo de las cruzadas albigenses, cayó preso finalmente por la Inquisición, siendo torturado en las tétricas mazmorras que aún se conservan en esta villa del Maestrazgo castellonense.

La piadosa vida de este templario fue elevada al rango de santidad por el padre Doménech, como refleja en su escrito sobre los santos catalanes (siglo XVII). San Durán fue venerado en los altares por los innumerables milagros que realizó, tanto en vida como después de muerto. Sus restos descansaban en el interior de la iglesia de San Bartolomé, de la ciudad de Puigcerdà, hasta el año 1936, fecha en que la iglesia fue destruida durante la guerra civil; de ella no quedan ni los cimientos. También la iglesia parroquial de Santa María de esta población, fue víctima de la barbarie, y tuvo que ser reconstruida, hasta el punto de que hoy el templo anda por un lado y el campanario por otro. Y de san Durán, condenado por la Iglesia, nada más se supo; también fue borrado del mapa de esta ciudad cualquier pequeño recuerdo de los caballeros templarios, circunstancia que obliga a una profunda reflexión. No fue una casualidad, por lo tanto, que los restos de san Durán recibiesen sepultura en la iglesia de San Bartolomé de Puigcerdà, de la cual, como hemos dicho antes, ningún resto se ha conservado, sin embargo, la memoria de aquel santo caballero templario sigue viva en el pensamiento de las gentes de toda La Cerdanya.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

San Gil

 


San Gil nació en Atenas en el año 640. De pequeño se ejercitó en obras virtuosas y santas, especialmente en la limosna ya que todo su patrimonio lo repartió entre los más pobres. Su fama de milagrero se extendió por toda Grecia y él, temiendo ser honrado y tenido por santo, se adentró en el mar para llegar hasta Francia. Allí fue a la ciudad de Arlés, donde obró muchos milagros, cruzó el río Ródano y cerca de su ribera conoció a un ermitaño llamado Veredemio, a cuyo hermano curó San Gil.

Pronto marchó a las montañas, y se refugió en una cueva junto a un manantial.

Fue aquí donde se produce el conocido milagro de la cervatilla, que pasamos a exponer:

“Vivía el santo tan favorecido de Dios, que su providencia le destinó una cierva y, por espacio de tres años, todos los días y a ciertas horas, iba obediente a la cueva a suministrarle leche.

Un día, pues, en que los criados del Rey salieron a cazar, encontraron la cierva sus ligerísimos lebreles y, poniéndose a seguirla, le iban ya a los alcances. Mas ella, bien que fatigada, esforzó los últimos alientos hasta llegar a guarecerse a los pies del santo, como quien, desconfiada de sí, solicitaba su favor en tan evidente peligro. Hizo Gil oración, suplicando a Dios que pues aquella inocente cervatilla había sido instrumento de sus prodigios, si bien él por sus pecados merecía el castigo de su justa indignación, se dignase de alargar la vida a la que mejor que él la había empleado en servicio suyo.

Oyó el Señor tan humildes y tiernos ruegos, y si bien los lebreles tenían a su vista la anhelada presa, no se atrevieron a dar un paso más; antes bien, dando grandes y temerosos ladridos, volvieron espantados hacia donde estaban sus amos.

Mas Dios, que iba ordenando que Gil saliese de aquella cueva, dispuso que el Rey, que de aquello tuvo noticia, fuese el día siguiente al mismo paraje con muchos más cazadores y muy valientes lebreles, y como amedrentados éstos tampoco osasen acercarse a aquella gran espesura donde estaba oculta la cueva, uno de aquellos cazadores flechó su arco, disparó la saeta desatinadamente y por casualidad hirió al santo.

Allí vieron puesto de rodillas y casi inmóvil a un monje venerable, que por sus muchos años, penitente rostro y austero hábito, infundía en sus ánimos un profundo respeto. Corría sangre copiosa de la reciente herida, y la cierva, nada amedrentada con la novedad de los huéspedes, gozaba segura de un inviolable asilo a los pies del santo.

Entonces Gil habló en esta sustancia: "Esta saeta que en mí veis clavada, si bien ha salido de alguno de vuestros arcos, ha tenido soberano impulso que con suave y poderosa mano ha querido sujetarme a sí. La culpa, señores, es toda mía, o de las mías nace. Dios pues os encamine, y dejadme llorar, no por el dolor de la herida, sino por el poco sentimiento de mis pasados delitos."

Proferidas estas palabras con un semblante severo y ánimo arrepentido, recibió muchas disculpas y satisfacciones, que confusos y compadecidos todos le dieron; y singularmente el Rey que, luego al punto, mandó que le curasen.

Deseó informarse el Rey más llenamente de aquel monje; y declarándole ante su Real persona, le preguntó quién era. A tal precepto quedó Gil pálido: por una parte la obediencia le violentaba y por otra, la humildad le retraía. Pero finalmente se descubrió Egidio.

Quedó atónito el Rey contemplando con atención reverente aquel alto espíritu que, desestimando el heredado esplendor de sus mayores, le encubría en un ropón grosero, huyendo de la celebridad de su fama. Ofreció a Gil exquisitos dones, riquezas sumas y dignidades espléndidas, pero muy en vano, porque únicamente consiguió el Rey que diese otro piadoso destino al empleo de la limosna que le ofrecía: levantar un pequeño monasterio para rogar a Dios por su bien y por la felicidad de todo su reino.

Así se ejecutó, consagrándose aquel dichoso sitio de la cueva, que por haberla habitado Gil pudiera ya ser respetada como templo, y a instancia del Rey, y contra la propia voluntad, admitió el santo el gobierno de aquel monasterio”.


lunes, 26 de octubre de 2020

El Gran Maestre Santo: Eudes (Odon) de Saint-Amand

Eudes (Odon) de Saint-Amand (m. Damasco, 19 de octubre de 1179), fue el octavo Gran maestre de la Orden del Temple.

Pertenecía a una familia noble del Limousin. Marchó muy joven a Palestina, pues cuando asume la jefatura de los templarios, tiene en su haber una importante carrera militar, ya que había ocupado el cargo de mariscal del reino y vizconde de Jerusalén. Es desconocida la fecha de su ingreso en el Temple y sucedió al efímero Philippe de Milly a la cabeza de la Orden hacia 1171. Aunque gozó de una reputación como hombre sagaz y de gran coraje, el cronista Guillermo de Tiro lo describe así: : «Hombre ruin, soberbio, arrogante, que respira sólo furor, sin temor de Dios y sin consideración hacia los demás... murió en la miseria, sin pena de nadie.»

Nada más ser elegido se opuso al rey Amalarico I de Jerusalén al rechazar presentar ante la justicia real al templario Gantier du Mesnil, culpable de haber asesinado a un emisario del Viejo de la Montaña. Su enfrentamiento duró hasta la muerte del rey, al que sucedió el joven y enfermo Balduino IV. En 1177, Saladino lanzó un raid sobre Ascalón con casi 20.000 hombres. Al punto Balduino IV se dirigió a su encuentro con apenas 3.000 infantes y 375 caballeros, de los que 80 eran templarios conducidos por su jefe. Son los templarios los que se sitúan en vanguardia y cargan atropellando a las primeras líneas del sultán ayubida.

«El ángel exterminador parecía seguirles en la pelea.»

La batalla de Montgisard (18 de noviembre de 1177) fue una gran victoria de los cristianos conseguida en parte gracias al ímpetu y la furia de la carga de los templarios. Sin embargo, al año siguiente, mientras el ejército construía un fuerte sobre el río Jordán, fue sorprendido por Saladino (batalla del Vado de Jacob). Mientras los caballeros se desbandan, sólo resisten los templarios, al igual que los hospitalarios, y todos sucumben a excepción de Eudes de Saint-Amand. El sultán desea intercambiarlo por uno de sus sobrinos prisionero de la Orden; pero el Gran Maestre, que rechaza la oferta, le responde :«Yo no puedo autorizar con mi ejemplo la cobardía de mis caballeros que se dejarían prender con la esperanza de ser rescatados. Un templario debe vencer o morir, y no puede dar por su rescate otra cosa que no sea sino su puñal y su cinto.»

Llevado al cautiverio, muere en Damasco el 19 de octubre de 1179, lo que es confirmado por el registro de Reims muriendo como mártir.

lunes, 12 de octubre de 2020

San Blas y San Julián

Blas de Sebaste, venerado como san Blas, fue un médico, obispo de Sebaste (Sebastensis armenorum) en Armenia (actual Sivas, Turquía), y mártir cristiano. Hizo vida eremítica en una cueva en el bosque del monte Argeus, que convirtió en su sede episcopal. Fue torturado y ejecutado en la época del emperador romano Licinio, durante las persecuciones a los cristianos de principios del siglo IV.

Su culto se extendió por todo Oriente, y más tarde por Occidente. En la Edad Media, se llegaron a contabilizar solamente en Roma 35 iglesias bajo su advocación. Su festividad se celebra 3 de febrero en las Iglesias de Occidente y el 11 de febrero en las de Oriente.

Se le considera patrono de los enfermos de garganta (faringe) y de los otorrinolaringólogos. También es patrono de la República del Paraguay, de numerosas localidades españolas y de Dubrovnik (Croacia). En esta ciudad, su festividad es emblemática y casi milenaria (se remonta como mínimo al año 1190) y se incorporó en 2009 a la lista del patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.


San Julian 

El hospitalario, cuyo culto se extendió durante los siglos medievales por todo el norte de la Península Ibérica, coincidiendo con las etapas de la peregrinación y ayudando siempre a los romeros, tuvo premoniciones que las llevo a cabo, al llegar a su casa tras una campaña, lo primero que vio fue su lecho ocupado por dos bultos temió el adulterio y no dudo en desnudar su espalda y dar muerte a aquellos seres, que no eran otros que sus progenitores, tal como el ciervo le había pronosticado fruto de una visión divina, marchándose del lugar donde se dedico a ayudar a los peregrinos.





sábado, 3 de octubre de 2020

San Hilario


Hilario (Cerdeña, fecha desconocida - Roma, 29 de febrero de 468) fue el papa n.º 46 de la Iglesia católica, entre 461 y 468.

Como archidiácono actuó como legado de León I Magno en el Concilio de Éfeso celebrado en 449 y conocido como el "latrocinio de Éfeso" oponiéndose a la condena de Flaviano de Constantinopla lo que le supuso enfrentarse al monofisita patriarca alejandrino Dióscoro y verse obligado a alejarse tanto de Constantinopla como de Roma para salvar su vida.

Durante su pontificado dedicó una especial atención al ordenamiento eclesiástico de España y de la Galia que tras las invasiones bárbaras se encontraban sumidas en el caos.

Hilario mandó construir dos oratorios en el baptisterio de Letrán, uno en honor de San Juan Bautista y otro dedicado al Apóstol San Juan, a cuya intercesión atribuía su salvación tras su intervención en el concilio de Éfeso. También mandó erigir una capilla de la Santa Cruz en el baptisterio, un convento, dos baños públicos y bibliotecas junto a la iglesia de San Lorenzo Extramuros, donde fue enterrado al fallecer el 29 de febrero (fecha no segura) de 468.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

San Jorge


 La leyenda de San Jorge, forjada en Oriente y difundida en Occidente de forma amplia a raíz de las Cruzadas, aúna la descripción del martirio del santo y el mito pagano de la victoria sobre el dragón, cristianizado a su vez por las fuentes medievales.

La versión más antigua de la pasión del mártir es la de Pasícrates, tachada de extravagante por la Iglesia. Incluye sin embargo un dato de importancia: el martirio de San Jorge tuvo lugar el octavo día antes de las calendas de mayo a la hora sexta; es decir el 23 de abril al mediodía.

La Iglesia prefirió las denominadas Actas Griegas de San Jorge, conservadas en la edición de Lipomano y Surio, según un manuscrito vaticano en latín. No obstante la popularización de San Jorge vino definitivamente con la difusión de La Leyenda Dorada de Santiago de La Vorágine en el siglo XIII.

San Jorge parece ser el trasunto de un personaje histórico poco conocido, no obstante. La reinterpretación legendaria mezcla dichas reminiscencias con mitos. San Jorge habría nacido en Capadocia y habría sido instruido en la piedad cristiana por su madre, con la que marchó a Palestina, tras la muerte del padre. Por su origen noble fue nombrado tribuno militar. Rico heredero, al morir su madre, entró al servicio del emperador romano. Pero cuando ve las crueldades a que son sometidos los cristianos, reparte su riqueza y se enfrenta a las autoridades y al propio emperador.

Las fuentes hagiográficas recogen con variantes los terribles martirios a que San Jorge es sometido por defender su fe: atado a una rueda de cuchillos, arrojado a cal viva, sumergido en plomo ardiente, obligado a beber veneno, y finalmente, tras provocar conversiones y resurrecciones, es decapitado.

La leyenda del dragón convirtió a San Jorge en un caballero vencedor de la tiranía. La ciudad libia de Silca estaba domeñada por un terrible dragón que se ocultaba en un gran lago. El monstruo despedía un terrible hedor que infestaba todos los alrededores. Había que alimentarlo para que no fuese a reclamar su comida a la ciudad. Llegó un momento que no hubo más alimento para el dragón que los propios habitantes de Silca, quienes debían sortearse el sacrificio.

Un día la mala suerte recayó en la hija del rey. La princesa, resignada a su destino, se disponía ya a cumplir su terrible deber, cuando apareció San Jorge. La doncella le contó la terrorífica historia y el santo caballero se enfrentó al dragón al que doblegó y entrego prisionero y moribundo a la princesa para que lo condujera a la ciudad. Cuando todos los habitantes de Silca se hubieron convertido, San Jorge mató al dragón.

Este episodio del dragón llega a Occidente desde Siria en el siglo XI por medio de los cruzados. Simbólicamente el dragón enlaza con la idea oriental, especialmente sumerial, del gran adversario, y del caos primigenio de la cosmología mesopotámica. En el texto de la Leyenda Dorada alude a la peste, a las frecuentes y mortíferas plagas medievales.

La idea de enemigo primordial, y de la lucha heróica desplegada contra él, está además en relación con todos los mitos solares del Mediterráneo oriental, y es por extensión la representación del enemigo de Cristo y su pueblo. Enlaza por tanto con la lucha de la reconquista en territorio penínsular y con el milagro de la Batalla de Alcoraz en tierras aragonesas.

San Jorge: Otra versión de la historia y leyenda

Aunque la figura de San Jorge despertó una gran devoción en Europa durante la Edad Media, se sabe muy poco de su historia real. Militar romano, cristiano, que fue martirizado hacia el 303 por no abjurar de sus creencias. El nombre Georgius siginica campesino, y quizá por este motivo se fijó la conmemoración litúrgica en el 23 de abril, en plena primavera; esto explicaría también en parte que las tradiciones populares le hayan convertido en protector de las cosechas.Este vínculo con la primavera y el patronaje de los enamorados también lo relaciona directamente con la Feria de Rosas que desde el siglo XV se celebra en el patio y los alrededores del Palacio de la Generalitat.

Como contraste con lo poco que se sabe de su historia, la leyenda de San Jorge es amplia y está muy arraigada. Una tradición muy extendida durante la Edad Media explicaba que el martirio del santo había durado siete años, ante un tribunal formado por siete reyes. Esta tradición, que le atribuye una gran tenacidad para no abjurar de la fe durante siete años de tortura, fue condenada incluso por Roma pero justifica que el joven caballero fuese invocado como patrono por los caballeros y por el Imperio bizantino.

En aquel tiempo, su auxilio era pedido para combatir a los infieles y Georgia, Servia, Inglaterra, Aragón y los Países catalanes lo eligieron como patrono. También aparecieron leyendas y tradiciones sobre su ayuda a los ejércitos cristianos.

La leyenda más popular, escrita por Jaume de Voràgine en la Llegenda Àurea, (La Leyenda Dorada) es la que explica la victoria de San Jorge sobre el dragón. En un país no determinado, llamado Silene, un dragón atemorizaba a sus habitantes y, para tranquilizarlo, le ofrecían periódicamente un cordero y una doncella elegida al azar.

Sin embargo, un día la suerte llegó a la hija del rey; San Jorge la liberó, venció al dragón y la doncella, el rey y todo el pueblo se convirtieron a la fe de Cristo.

Desde el siglo XIII, la imagen más difundida de San Jorge hace referencia a esta leyenda: montado en un caballo blanco, liberando a la doncella y venciendo al dragón.

San "Jordi" en Catalunya

La constancia documental de la devoción por San Jorge en tierras catalanas se remonta al siglo VIII: documentos de la época se refieren a un sacerdote de Tarragona, de nombre Jordi, que huyó a Italia. Ya en el siglo X, Jordi era el nombre de un obispo de Vic, y en el siglo XI el abad Oliba consagró un altar dedicado al santo en el monasterio de Ripoll.

También son muestra del culto a San Jorge en esta época la consagración de capillas, altares e iglesias en diversos puntos de la geografía catalana. Los reyes de Aragonéses mostraron su devoción a San Jorge: Jaime I explica en su Crónica que vieron al santo ayudando  en la conquista de la ciudad de Mallorca; Pedro el Ceremonioso instituyó una orden de caballería bajo su advocación; Alfonso el Magnànimo le dedicó capillas en sus reinos de Cerdeña y Nápoles.

Los reyes y la Generalitat impulsaron la celebración de la fiesta de San Jorge en todo el reino de Aragon. En Valencia, en el año 1343 ya era una fiesta popular; en 1407, Mallorca la celebraba públicamente.

Se propuso a las Cortes reunidas en Monzón en 1436 la celebración oficial y obligatoria del día de San Jorge; las Cortes, reunidas en la Catedral de Barcelona en 1456, dictaron una constitución que ordenaba la celebración de la fiesta, incluida en el código del reino. Las remodelaciones del Palacio de la Generalitat realizadas durante el siglo XV muestran claramente el impulso que la Generalitat dio a la devoción: un medallón de San Jorge preside la fachada gótica y en el interior del palacio se construyó una capilla dedicada al santo.

La Batalla de Alcoraz

Esta batalla tuvo lugar en el año 1096 en las cercanías de Huesca. El ejército aragonés asediaba la ciudad, dirigido por el rey Sancho Ramírez, desde el campamento establecido en el cerro de San Jorge. El combate queda trabado cuando llegan las tropas musulmanas desde Zaragoza y en él pierde la vida el rey Sancho Ramírez. La tradición asegura la aparición de San Jorge en la batalla, ganada por los cristianos. Huesca se rindió a continuación al rey Pedro I:

“…invocando al Rey el auxilio de Dios nuestro señor, apareció el glorioso cavallero y martir S. George, con armas blancas y resplandecientes, en un muy poderosos cavallo enjaeçado con paramentos plateados, con un cavallero en las ancas, y ambos a dos con Cruces rojas en los pechos y escudos, divisa de todos los que en aquel tiempo defendían y conquistavan la tierra Santa, que aora es la Cruz y habito de los cavalleros de Montesa.

Y haziendo la señal al cavallero que se apeasse, començaron a combatir ambos a dos tan fuerte y denodadamente contra los Moros, dandoles tan mortales golpes, el uno a pie, y el otro a cavallo: que abriendo carrera por do quiera que yuan, recogían y acaudillavan los Christianos. El cavallero que traxo el santo martir, dize la historia de S. Iuan de la Peña alegada por Çurita, que era Aleman, al qual en aquel día y hora peleaba en Antiochia con los demas cruzados, mataron los moros el cavallo, y lo rodearon para matarle; y a este punto le apareció el gloriosos S. George, sin que el buen cavallero Aleman entendiese ni supiese quien era … y ayudole a subir en las ancas de su cavallo, y sacole de su batalla, y subitamente lo transporto a Aragón, al lugar donde era la batalla del Rey don Pedro con los Moros, y señalole que se apeasee y peleasse….

Espantaronse los enemigos de la fe viendo aquellos dos cavalleros cruçados, el uno a pie, y el otro a cavallo: y como Dios les perseguía empeçaron de huyr quien mas podía. Por el contrario los Christianos, aunque se maravillaron viendo la nueva divisa de la Cruz: pero en ser Cruz se alegraron, y cobraron esfuerço hiriendo en los Moros: y assi los arrancaron del campo y acabaron de vencer” (La batalla de Alcoraz según Diego de Aínsa, 1619).

Tras Alcoraz, y sobre todo a partir del siglo XIII, se populariza la protección de San Jorge sobre la Corona de Aragón, dando lugar a nuevas tradiciones sobre apariciones en combates. Jaime I, cronista y rey, cuenta que en la campaña contra Valencia algunos nobles y caballeros entre aragoneses y catalanes le explicaron que cuando ellos “estuviesen en un monte que ahora se llama Santa María del Puig, y contra ellos viniese toda la morisma, en la gran batalla se que se entabló entre ellos, se apareció San Jorge con muchos caballeros del paraíso que ayudaron a vencer en la batalla en la que no murió cristiano alguno”.

El mismo Jaime I narra que en la conquista de Mallorca, “según le contaron los sarracenos, estos vieron entrar primero a caballo a un caballero blanco con armas blancas”. Para el rey este caballero fue San Jorge, “pues encuentro en otras historias que en otras batallas lo han visto muchas veces cristianos y sarracenos”.

Los cruzados habían traído desde Tierra Santa, donde San Jorge era famoso por sus proezas, el valor de lo maravilloso y la cortesanía que el santo representa. La condición de caballero y esforzado guerrero de San Jorge abocaba lógicamente su patrocinio sobre los ejércitos aragoneses empeñados en la Reconquista durante siglos.

lunes, 14 de septiembre de 2020

San Miguel Arcángel


 Como jefe de los ejércitos de Dios, la iconografía religiosa a menudo representa a San Miguel a la cabeza de una compañía de muchos millares de ángeles, portando el estandarte de la cruz, es en sí el emblema de los Ángeles que se mantuvieron fieles a Dios.

Esta norma debe ser un símbolo de una causa común para reunir y encarnar  la superación de los límites del ego y la elevación de la conciencia a los principios universales y más altruistas.

San Miguel, es a menudo representado con una armadura de caballero que se pega a la piel que no deja espacio alguno donde “el mal” se pueda aferrar. Esta armadura junto con su escudo, que son unas armas pasivas y defensivas por excelencia. Sirven para su protección.

Esta armadura, simboliza la protección que el cristiano debe tener en la “guerra espiritual” para que prevalezca su fe en Dios. Fe inquebrantable que no deja ninguna duda, derribando todos los argumentos negativos y todas las tentaciones innecesarias.

La tradición cristiana nos enseña que el Arcángel Miguel derrotó a los ángeles rebeldes que se habían apartado de la Luz. Dios envió contra los ángeles rebeldes liderados por Satanás (“el acusador” o “adversario” en hebreo) al Arcángel Miguel y los ángeles permanecieron bajo su autoridad.  A San Miguel se le escuchó entonces a ambos lados del cielo exclamando: “¿Quién es como Dios?“

Estas palabras fueron tan eficaces que el Arcángel de Dios y sus ángeles se impusieron y expulsaron a los ángeles rebeldes de las esferas celestes.De tal forma que el Arcángel Miguel es representado como un caballero con una espadao o lanza reluciente preparada para someter al demonio.

La espada o lanza evoca la guerra. No obstante, no se trata de una guerra destructiva que busca satisfacer los instintos agresivos, sino una guerra constructiva. En efecto, es importante tener en cuenta que San Miguel no mata al dragón pero se mantiene con respecto  a este  la punta de su espada o lanza, en actitud de dominio y control.

La espada que empuña San Miguel Arcángel simboliza una herramienta con la que cuenta el hombre en la guerra santa contra las aberraciones de la dimensión corporal y así conducir a la reconciliación con la dimensión espiritual. La espada o lanza puede ser vista como el símbolo de la redención entre la vida externa del hombre y su vida interior.

De hecho, se podría resumir en: tratar de “vivir en la verdad” por la lucha contra cualquier disonancia interna, que nos permita rectificar nuestra personalidad externa. Esto es lo que también señala la historia del Génesis sobre la caída del hombre.

San Miguel, el Arcángel, glorioso príncipe, jefe y defensor de las huestes celestiales, guardián de las almas de los hombres, vencedor de los ángeles rebeldes ¡Nosotros te amamos, querido Príncipe de los Cielos!.Tus devoto, anhelamos disfrutar de tu protección especial. Esperamos obtener de Dios una parte de tus hermosas cualidades, intercede para que tengamos un amor fuerte y tierno a nuestro Redentor y, en cada peligro o tentación, ser invencibles contra el enemigo de nuestras almas.

Abanderado de nuestra salvación, quédate con nosotros en nuestros últimos momentos y cuando nuestra alma salga de este exilio terrestre, llévanos a salvo al tribunal de Cristo, y así alcanzar el reino de la felicidad eterna. Enséñanos a repetir el grito sublime: “¿Quién es como Dios?” Amén.

Destacar, que los Templarios erigieron templos en honor a San Miguel como San Miguel de Breamo, construido cerca del fin del mundo de los celtas ( Finisterre ) en la Coruña, y el Santuario de San Miguel in Excelsis en la montaña de Alalar en Navarra, con su arquitectura sagrada y enigmática, de la cual destacamos su rosellon con once puntas y su laberinto en el muro de dicha ermita;  ya desde tiempos inmemoriales sitio energético y mágico utilizados desde la prehistoria, romanos, en el medievo,y hasta el día de hoy, en donde aun dicen se producen aun fenómenos extraños aéreos y sitio de reunión espirituales; y cualidades energéticas poco comunes.

Es importante señalar, que el día de su  Santoral, 29 de Septiembre, para los templarios, era un día de ayuno y celebración espiritual.

miércoles, 2 de septiembre de 2020

San Bartolomé

 


Bartolomé, también llamado Natanael, fue uno de los Apóstoles de Jesús. Su nombre (en griego Βαρθολομαίος) procede del patronímico arameo bar-Tôlmay, "hijo de Tôlmay" o "hijo de Ptolomeo". Es mencionado en los tres evangelios sinópticos, siempre en compañía de Felipe (Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6:14). En el Evangelio de Juan, donde no aparece con el nombre de Bartolomé, se le ha identificado con Natanael, que también es relacionado siempre con Felipe. Louis Réau considera que su nombre procede de la unión de bar (hijo) y Ptolomeo, siendo por tanto, descendiente de la Dinastía Ptolemaica, aunque esto no tiene ninguna base en el Nuevo Testamento; en todo caso, hay que tener en cuenta que no era extraño para los galileos del siglo I tomar nombres griegos, o bien asimilarlos a ellos.

Fuentes bíblicas

Según el Evangelio de Juan, Natanael más conocido como el rebelde fue uno de los discípulos a los que Jesús se apareció en el Mar de Tiberiades después de su resurrección (Juan 21:2). A él lo había llamado Jesús por mediación de Felipe (Juan 1:45). Juan es el único evangelista que menciona a Natanael, y como en las listas de los evangelios sinópticos el nombre de Felipe es seguido por el de Bartolomé, la tradición asimiló a Bartolomé y a Natanael como uno solo.

Según los Hechos de los Apóstoles, Bartolomé fue uno de los Doce, según (Mateo 10:3), (Marcos 3:18), (Lucas 6:14). Fue también testigo de la ascensión de Jesús (Hechos 1:13).

Según una tradición recogida por Eusebio de Cesarea, Bartolomé marchó a predicar el evangelio a la India, donde dejó una copia del Evangelio de Mateo en arameo. La tradición armenia le atribuye también la predicación del cristianismo en el país caucásico, junto a San Judas Tadeo. Ambos son considerados santos patrones de la Iglesia apostólica armenia,Iglesia apostólica azerbaiyán puesto que fueron los primeros en fundar el cristianismo en Azerbaiyán, Armenia.

Iconografía

La imagen de San Bartolomé a lo largo de la Historia del Arte ha sufrido escasas modificaciones siendo común la representación del santo en el momento del martirio, siendo desollado, bien sobre un potro o atado a un árbol. También se le ha representado obrando milagros: resucitando a los hijos del rey Polimio y liberando a la hija de este, poseída por el demonio. En escasas ocasiones aparece siendo flagelado.

En el arte suele representársele con un gran cuchillo, aludiendo a su martirio, pues según el martirologio fue desollado vivo, razón por la que es el patrón de los curtidores. En relación también con su martirio aparece en ocasiones despellejado, mostrando su piel cogida en el brazo como si se tratara de una prenda de vestir.1​En la época barroca es común verlo representado como apóstol, con largo manto blanco, haciendo las escrituras sagradas y mostrando el cuchillo.

También se le representa sujetando con una cadena a una diablesa. El origen de este símbolo puede ser doble: 1º En los evangelios apócrifos, San Bartolomé requiere a Cristo resucitado que le muestre al maligno Belial. Después de habérselo mostrado, Jesús le indica "Písale la cerviz y pregúntale"; 2º Según la tradición, expulsó a un demonio, denominado "Astaroth", de un templo donde éste vivía dentro de una estatua; San Bartolomé demostró la ineficacia de la estatua, que decía curar las enfermedades, expulsó al demonio y consagró el templo a Jesús.

Procesión con la imagen de la parroquia de San Bartolomé en Cólliga (Cuenca (España))

Respecto a su fisonomía, el santo es representado según la descripción que Berith hace a los enfermos y que se recrea así en La leyenda dorada de Santiago de la Vorágine: Es un hombre de estatura corriente, cabellos ensortijados y negros, tez blanca, ojos grandes, nariz recta y bien proporcionada, barba espesa y un poquito entrecana. Su semblante presenta constantemente aspecto alegre y risueño. Santiago de la Vorágine añade que se mantuvo ajeno al amor de las cosas en este mundo, vivió pendiente de los amores celestiales y toda su vida permaneció apoyado en la gracia y auxilio divino, no sosteniéndose en sus propios méritos sino sobre la ayuda de Dios.

Martirio

Su martirio y muerte se atribuyen a Astiages, rey de Armenia y hermano del rey Polimio a quien San Bartolomé había convertido al cristianismo. Como los sacerdotes de los templos paganos, que se estaban quedando sin seguidores, protestaron ante Astiages de la labor evangelizadora de Bartolomé, Astiages mandó llamarlo y le ordenó que adorara a sus ídolos, tal como había hecho con su hermano. Ante la negativa de Bartolomé, el rey ordenó que fuera desollado vivo en su presencia hasta que renunciase a su Dios o muriese.

En la Capilla Sixtina, pintada por Miguel Ángel, la piel que tiene san Bartolomé en sus manos contiene un autorretrato del mismo autor, detalle que no se descubrió hasta bien entrado el siglo XIX. En el colgajo de piel se pueden distinguir con total nitidez las facciones del pintor.

Festividad

Su festividad se conmemora el 24 de agosto en la Iglesia latina; el 11 de junio en las Iglesias orientales; el 8 de diciembre entre los cristianos armenios.

Restos mortales

Sus reliquias reposan en la iglesia de San Bartolomé en la Isla Tiberina de la ciudad de Roma. Algunas partes del cráneo son veneradas en la Colegiata de Fráncfort del Meno.

lunes, 24 de agosto de 2020

Maria de Magdala

 

 María Magdalena (en hebreo: מרים המגדלית; en griego antiguo: Μαρία ἡ Μαγδαληνή) es mencionada, tanto en el Nuevo Testamento canónico como en varios evangelios apócrifos, como una distinguida discípula de Jesús de Nazaret. Su nombre hace referencia a su lugar de procedencia: Magdala, localidad situada en la costa occidental del lago de Tiberíades y aldea cercana a Cafarnaúm. Es considerada santa por la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa y la Comunión anglicana, que celebran su festividad el 22 de julio. Reviste una especial importancia para las corrientes gnósticas del cristianismo. En 1988, el papa Juan Pablo II en la carta Mulieris Dignitatem se refirió a ella como la "apóstol de los apóstoles", y el 10 de junio de 2016, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos publicó un decreto por el cual se eleva la memoria de santa María Magdalena al grado de fiesta en el Calendario romano general,​ por expreso deseo del papa Francisco.

María Magdalena en el Nuevo Testamento

La información sobre María Magdalena en los evangelios canónicos es escasa. Es citada en relación con cinco hechos diferentes:

De acuerdo con el Evangelio de Lucas,​ María Magdalena alojó y proveyó materialmente a Jesús y sus discípulos durante su predicación en Galilea. Se añade que anteriormente había sido curada por Jesús: «Le acompañaban los doce y algunas mujeres que habían sido curadas de enfermedades y espíritus malignos: María, llamada Magdalena, de la cual habían salido siete demonios Lucas 8:1-2.

De acuerdo con los Evangelios de Marcos, Mateo​ y Juan,​ estuvo presente con María, la madre de Jesús, otras mujeres y el discípulo amado durante la crucifixión de Jesús.

Estuvo presente en la sepultura y vio donde Jesús era puesto, según Mateo 27:61 y Marcos 15:47. Se la menciona junto a María, la madre de Santiago el menor.

En compañía de otras mujeres, fue la primera testigo de la resurrección, según una tradición en la que concuerdan los cuatro evangelios.​ Después comunicó la noticia a Pedro y a los demás apóstoles.

Según un relato que sólo aparece en el Evangelio de Juan, fue testigo ocular de una aparición de Jesús resucitado.​

También el Evangelio de Marcos, menciona cortamente la aparición de Jesús resucitado a la Magdalena.


Identificación con otros personajes

Los citados son los únicos pasajes de los evangelios canónicos en los que se nombra a María de Magdala. La tradición católica, sin embargo, ha identificado con María Magdalena a otros personajes citados en el Nuevo Testamento:

La mujer adúltera a la que Jesús salva de la lapidación, en un episodio que sólo relata el Evangelio de Juan​

La mujer que unge con perfumes los pies de Jesús y los enjuga con sus cabellos antes de su llegada a Jerusalén según los evangelios sinópticos,​ cuyo nombre no se menciona. La unción tuvo lugar durante el ministerio en Galilea.

María de Betania, hermana de Lázaro, a la que se atribuye en el Evangelio de Juan la iniciativa antes mencionada,17​ y que aparece en otros conocidos pasajes del cuarto evangelio, como la resurrección de Lázaro.18​ Se identifica también con la María del episodio de la disputa entre Marta y María.

La identidad de María Magdalena como María de Betania y «la mujer quien fue una pecadora» fue establecida en la homilía 33 que el papa Gregorio I dio en el año 591, en el cual dijo: «Ella, la cual Lucas llama la mujer pecadora, la cual Juan llama María [de Betania], nosotros creemos. Nota ​ que es María, de quien siete demonios fueron expulsados, según Marcos».20​

Difundida por los teólogos de los siglos III y IV, esta teoría gozó de mucha popularidad en el siglo XIX y constituyó un tema frecuente en la iconografía cristiana occidental.


María Magdalena en los evangelios apócrifos

El Evangelio de Pedro sólo menciona a María Magdalena en su papel de testigo de la resurrección de Jesús:

"A la mañana del domingo, María la de Magdala, discípula del Señor -atemorizada a causa de los judíos, pues estaban rabiosos de ira, no había hecho en el sepulcro del Señor lo que solían hacer las mujeres por sus muertos queridos-, tomó a sus amigas consigo y vino al sepulcro en que había sido depositado."

Evangelio de Pedro, v.50. Santos Otero, de (1956, pp. 385-386)

En al menos dos de los textos gnósticos coptos encontrados en Nag Hammadi, el evangelio de Tomás y el Evangelio de Felipe, María Magdalena aparece mencionada como discípula cercana de Jesús, en una relación tan cercana como la de los apóstoles. En el Evangelio de Tomás hay dos menciones de Mariham (logia 21 y 114), que, según los estudiosos, hacen referencia a María Magdalena. La segunda mención forma parte de un pasaje enigmático que ha sido objeto de muy variadas interpretaciones:


Sta. María Magdalena de Malambo

Simón Pedro les dijo: «¡Que se aleje Mariham de nosotros!, pues las mujeres no son dignas de la vida». Dijo Jesús: «Mira, yo me encargaré de hacerla macho, de manera que también ella se convierta en un espíritu viviente, idéntico a vosotros los hombres: pues toda mujer que se haga varón, entrará en el reino del cielo»​

En el Evangelio de Felipe (log. 32) es considerada la compañera (κοινωνος) de Jesús:

Tres (eran las que) caminaban continuamente con el Señor: su madre María, la hermana de ésta y Magdalena, a quien se designa como su compañera [κοινωνος]. María es, en efecto, su hermana, su madre y su compañera.

No todos los estudiosos, sin embargo, están de acuerdo en que los evangelios de Tomás y de Felipe se refieran a María Magdalena. Para Stephen J. Shoemaker se trataría más bien de una referencia a la madre de Jesús.

Por último, otra importante referencia al personaje se encuentra en el Evangelio de María Magdalena, texto del que se conservan sólo dos fragmentos griegos del siglo III y otro, más extenso, en copto, del siglo V. En el texto, tres apóstoles discuten acerca del testimonio de María Magdalena sobre Jesús. Andrés y Pedro desconfían de su testimonio, y es Leví (el apóstol Mateo) quien defiende a María.

miércoles, 19 de agosto de 2020

San Juan Bautista

Juan es un nombre masculino de origen hebreo, derivado de la palabra Yehohanan, que significa 'El que es fiel a Dios'. Actualmente, 340.021 hombres en España reciben este nombre y celebran su santo gracias a San Juan Bautista.

Segundo Personaje mas venerado después de la Virgen María en el Santoral Templario. Explicaremos aquí  rápidamente su biografía y algún dato... lo demás mas adelante, pues existen otras connotaciones místicas con la Orden del Temple.

En la Noche de San Juan se celebra la víspera del nacimiento del santo y en España es tradición hacerlo entre hogeras. Según algunas interpretaciones, se celebra también la llegada del solsticio de verano, justo seis meses antes de la llegada al mundo del Mesías. En la mayoría de España se celebra de una forma u otra esta señalada fecha, que también es de ámbito internacional. Portugal, Reino Unido, Dinamarca, Suecia, Finlandia, Noruega o Estonia también acogen esta fecha entre sus festividades, e incluso cruza el Atlántico, pues se festeja en 11 países de América.

San Juan Bautista es uno de los tres únicos que la Iglesia Católica conmemora el día de su nacimiento en lugar del día de su muerte. Las otras festividades son el nacimiento de Jesús y el de la Virgen María. Juan estaba destinado a tener un peso importante en el transcurso de la vida de Cristo y en el desarrollo del cristianismo en general, incluso antes de nacer.

El Evangelio de San Lucas cuenta que Isabel (la madre de Juan), anciana y estéril, cumplió sus deseo de tener descendencia después de que el arcángel Gabriel anunciase a Zacarías, su marido, que Isabel le daría un hijo y al que llamarían Juan. Meses más tarde, ya en cinta, Isabel recibió la visita de María, su prima. "El niño saltó de gozo en el seno de Isabel", relata este mismo evangelio.

Estos acontecimientos, considerados de una maravilla excepcional, hacen que la Iglesia considere a San Juan Bautista como anunciador de la venida de Dios y como su precursor. Nació el 24 de junio, justo seis meses antes que Jesucristo. También es venerado en otras confesiones como el Islam.

En su etapa adulta, Juan vivió como asceta en el desierto de Judá. Era el líder de una secta que, como muchas otras de la época, vaticinaban la llegada de un Mesías. El bautismo tenía una gran importancia en esta comunidad. No era una mera formalidad, el gesto implicaba un auténtico cambio en la forma de vivir y pensar. De ahí que se llamasen bautistas. Un día, Juan recibió en río Jordán a Jesús, quien le solicitó que le bautizase. "Soy yo quien debería ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?" (Evangelio de San Mateo, 3:14).

Desde ese momento, Juan se volvió admirador de Cristo y predicó sus hazañas, aunque por poco tiempo. Su mensaje inquietó a las autoridades romanas y Herodes ordenó su detención. Poco después fue decapitado.

viernes, 14 de agosto de 2020

San Benito de Nursia y su medalla.

San Benito de Nursia, Italia (AD 480-543), hermano gemelo de Santa Escolástica, es considerado como el padre del monacato occidental.
Benito nació en Nursia. Fundó monasterios en Subiaco y sus alrededores y luego en Monte Cassino.
Enseñó a sus discípulos a cantar las alabanzas a Dios en la Liturgia de las Horas.
A tomar como guía el Evangelio, a trabajar cuidando todo lo que hay en la creación como “vasos sagrados del altar”, a vivir en el amor y el servicio mutuo y a responder a las necesidades del pueblo de Dios.
Para comprender el simbolismo de la Medalla, debes saber de este evento en la vida de San Benito.
Había estado viviendo como un ermitaño en una cueva durante tres años, famoso por su santidad.
Cuando una comunidad religiosa llegó a él después de la muerte de su abad y le pidió a Benito tomar su relevo.
Algunos de los más perezosos y disolutos monjes lo querían fuera, por lo que conspiraron para envenenar su pan y vino.
Místicamente advertido de la traición, Benito hizo la señal de la cruz sobre la comida y el plan fue frustrado.
En su bendición, la copa de vino quedó destrozada.
Y mandó a los dos cuervos, que siempre lo acompañaron, para que se llevaran el pan envenenado y los depositaran en un lugar donde no podía hacer daño a nadie.

El Legado de San Benito

La mayoría de las personas, incluidos los católicos, no se dan cuenta de cómo la Iglesia, Europa y el mundo están en deuda con de San Benito de Nursia.
La sola presencia de sus monjes en sus monasterios se convirtió en un factor de estabilización y de civilización, sin importar donde se plantaron.
Fue a partir de estos centros de gran aprendizaje y oración que los monjes y monjas se dedicaban a su celoso trabajo de evangelizar.
Cabe señalar que muchas de las ciudades más grandes de Europa comenzaron como poco más que los monasterios benedictinos destartalados.
“Munich” es la palabra alemana para “monje”; “Mónaco” en la Riviera francesa, es la palabra italiana para “monje”.
Casi todos estos monasterios alojaron escuelas para los más jóvenes en los monasterios.
Muchas de estas escuelas se convirtieron en última instancia en las primeras universidades del mundo.
Los origines antiguos de la medalla

Es dudoso cuando se originó la Medalla de San Benito.
Durante un juicio por brujería en Natternberg cerca de la abadía de Metten en Baviera en el año 1647, las mujeres acusadas declararon que no tenían ningún poder sobre Metten, que estaba bajo la protección de la cruz.
La investigación descubrió una serie de cruces pintadas, rodeadas por las letras que se encuentran ahora en la medalla benedictina.
Que fueron encontradas en las paredes de la abadía, pero su significado había sido olvidado.
Por último, en un viejo manuscrito, escrito en 1415, se encontró un cuadro que representa a San Benito sosteniendo en una mano un bastón que termina en una cruz, y un pergamino en la otra.
Estaban escritas por completo las palabras de las cuales las misteriosas letras eran las iniciales.
Originalmente, la medalla tenía la forma de una cruz.
.
Y la tradición católica enseña que Bruno de Egisheim-Dagsburg, el futuro Papa León IX, cuando era un joven benedictino, casi murió de una mordedura de serpiente.

Él atribuyó su eventual recuperación de la cruz benedictina.
Estaba demacrado e incluso perdió la capacidad de hablar, y la mayoría de la gente se dio por vencida.
Fue entonces cuando Bruno recibió una visión de una escalera luminosa que alcanzaba al cielo.
Tras la escalera, vio a San Benito con una cruz radiante con la que tocó a Bruno para curarlo al instante.
La aparición desapareció rápidamente.
Cuando se convirtió en Papa en el año 1049, León IX la rediseñó como una medalla a las que atribuyó bendiciones e indulgencias.
Como usarla

En una cadena alrededor del cuello,adjunta a un rosario,en el bolsillo o en el bolso,colocada en tu coche o en casa,situada en los cimientos de un edificio; situada en el centro de una cruz.
¡Pero ten cuidado!
El uso de cualquier artículo religioso es concebido como un medio de recordar a Dios, y de inspirar la voluntad y el deseo de servir a Dios y al prójimo.
No es considerado como un amuleto de buena suerte o un dispositivo mágico.
No es talismán o un objeto encantado para traer la “buena suerte” o repeler el mal, ya que sería una blasfemia.
La medalla no tiene capacidad mágica intrínseca, porque todo el poder en el universo está en manos de Dios y no se encuentra en otros lugares.
Para que tenga efecto debe estar bendecida y es fuente de Gracias cuando se piden, rezándole a San Benito, las oraciones que se publican más abajo.
Bendición de la Medalla

Según el Monasterio Benedictino de la Santa Cruz, las medallas de San Benito pueden ser bendecidas por cualquier sacerdote, no necesariamente un benedictino.
Así se desprende de la instrucción dictada en tal sentido por la Iglesia de Roma el 26 de Septiembre de 1964.
Si el sacerdote al que tu acudas con la medalla para que la bendiga no conoce  —es raro que suceda— la siguiente fórmula específica para dicha bendición.
Basta con que la imprimas y se la lleves tu mismo, porque de ninguna manera tal sacerdote puede negarse.

Bendición y Exorcismo de la medalla de San Benito
Exorcismo
Oficiante: Nuestra ayuda nos viene del Señor.
Portador de la medalla: Que hizo el cielo y la tierra.
O: El Señor esté contigo.
P: Y con tu espíritu.
O: Yo exorcizo esta medalla por Dios Padre + Todopoderoso, que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos se contiene.
Que todo el poder del enemigo, todas las fuerzas y asaltos del demonio, toda tentación diabólica, sean destruidos y expulsados de esta medalla.
Que aquellos que la usen gocen de salud del alma y del cuerpo.
En nombre de Dios Padre omnipotente y de Jesucristo, su Hijo y Señor Nuestro y del Espíritu Santo paráclito y en el amor del mismo nuestro Señor Jesucristo, que ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos por medio del fuego.
P: Amén.
Bendición
O: Señor, escucha mi oración.
P: Y llegue a ti mi clamor.
O: El Señor esté contigo.
P: Y con tu espíritu.
Oración
O: Oremos. Dios Todopoderoso, dispensador de todos los bienes, te suplicamos que, por la intercesión de san Benito, bendigas esta medalla a fin de que el que la use y practique buenas obras, merezca obtener la salud del alma y del cuerpo, la gracia de santificarse y las indulgencias que nos son concedidas.
Que pueda, con el auxilio de tu misericordia, rechazar todas las acechanzas y engaños del demonio y presentarse, un día, santo e inmaculado ante tu presencia.
P: Amén.
Seguidamente, el oficiante rocía la medalla con agua bendita.

Oraciones

Coronilla a San Benito
        
La Corona de San Benito es muy fácil de rezar.
Se comienza rezando el Credo, seguido por tres cortas jaculatorias tomadas de la Medalla de San Benito.
Cada jaculatoria se dice tres veces y al final se acompaña de un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Se finaliza con una oración, unas letanías a San Benito y otra oración final de intercesión y de petición de una gracia o favor.

CREDO
Creo en Dios Padre, Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Jaculatorias a la Medalla

¡Que la Santa Cruz sea mi Luz,
y que el demonio no sea mi guía! [Tres veces] Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
¡Retrocede, Satanás,
no me persuadirás de cosas vanas! [Tres veces] Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
Lo que me presentes, será inútil…
¡bebe tú mismo de tu propio veneno! [Tres veces] Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
ORACIÓN
Padre Eterno, en unión con tu Divino Hijo y el Espíritu Santo, y a través del Inmaculado Corazón de María, yo te suplico que destruyas el poder de tus más grandes enemigos: los espíritus malignos. Arrójalos a lo más profundo del infierno y déjalos ahí por toda la eternidad.
Oh! Padre Eterno, concédenos el Reino del Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María. Yo repetiré esta oración por puro amor, con cada latido de mi corazón y en cada uno de mis suspiros. Amén.
(Si se deseas, se puede rezar también una Salve).

Letanías
Señor Ten piedad……Señor Ten piedad.
Cristo Ten piedad……Cristo Ten piedad.
Señor Ten piedad……Señor Ten piedad.
Cristo, Ten piedad……Cristo Ten piedad.
Cristo escúchanos……Cristo escúchanos.
Padre del Cielo Dios……Ten piedad de nosotros
Hijo Redentor del mundo……Ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo Dios……Ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad Único Dios……Ten piedad de nosotros.
Santa María ……Ruega por nosotros.
Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.
Gloria de los Patriarcas……Ruega por nosotros.
Cumplidor de su Santa Regla……Ruega por nosotros.
Retrato de todas las virtudes……Ruega por nosotros.
Ejemplo de perfección……Ruega por nosotros.
Perla de santidad……Ruega por nosotros.
Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.
Sol que reluce en la Iglesia de Cristo……Ruega por nosotros.
Estrella que reluce en la Casa de Dios……Ruega por nosotros.
Inspirador de muchos santos……Ruega por nosotros.
Serafín de fuego……Ruega por nosotros.
Querubín transformado……Ruega por nosotros.
Autor de cosas maravillosas……Ruega por nosotros.
Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.
Dominador de los demonios……Ruega por nosotros.
Templarios, modelo de monjes……Rueguen por nosotros.
Erradicador de ídolos……Ruega por nosotros.
Honor de los confesores de la fe……Ruega por nosotros.
Consolador de las almas……Ruega por nosotros.
Ayuda en las tribulaciones……Ruega por nosotros.
Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, satisfácenos Señor
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros Señor

Oración de Petición

Te saludamos con filial afecto, Oh glorioso Padre San Benito, obrador de maravillas, cooperador de Cristo en la obra de salvación de las almas.
¡Oh Patriarca de los monjes!
Mira desde el cielo la viña que plantó tu mano.
Multiplica el número de tus hijos, y santifícalos.
Protege de un modo especial a cuantos nos ponemos con filial cariño bajo tu amparo y protección.
Ruega por los enfermos, por los tentados, por los afligidos, por los pobres, y por nosotros que te somos devotos.
Alcánzanos a todos una muerte tranquila y santa como la tuya.
Aparta de nosotros en aquella hora suprema las acechanzas del demonio, y aliéntanos con tu dulce presencia.
Ahora consíguenos la gracia especial que te pedimos
[Mencionar tu petición]
Oh! Padre Eterno, te suplico que destruyas el poder de tus más grandes enemigos: los espíritus malignos.
Arrójalos a lo más profundo del infierno y déjalos ahí para siempre. Amén.
Templarios, modelo de monjes……Rueguen por nosotros.